Mediante procesos microbianos, un grupo de investigadores de la Universidad de Stuttgart ha producido biohormigón ecológico a partir de orina, dentro de la cadena de valor «aguas residuales-biohormigón-fertilizante». Por su alta resistencia a la compresión, no solo puede sustituir a la piedra arenisca tradicional y, en parte, al hormigón con base de cemento. También podría fabricarse completamente a partir de residuos, por lo que presenta una huella ecológica claramente menor.
Subscribe to magazineContact
Universidad de Stuttgart Instituto de estructuras ligeras, diseño y construcción (ILEK) www.ilek.uni-stuttgart.de